‘Dancing Queen’, Cher

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Cher Dancing Queen
Cher ha publicado ya su ¿esperado? disco de versiones de ABBA, ‘Dancing Queen’ y el resultado es bastante kitsch en la connotación más negativa de la palabra, por no decir esperpéntico. Es de suponer que tras grabar algunas versiones del grupo para la película ‘Mamma Mia: Here We Go Again’ bajo la supervisión y producción de Benny y Björn de ABBA, alguien en la discográfica de Cher tuvo la brillante idea de hacer todo un disco completo de versiones.

Para llevar a cabo la brillante idea, que además serviría de ‘stunt’ publicitario para vender una nueva gira mundial de Cher (que por cierto comenzó esta semana en Australia), contaron con la producción musical de Mark Taylor, el hombre detrás del sonido de ‘Believe’. Y aquí es donde llega el esperpento, porque ‘Believe’ en 1998 sonaba muy bien y muy moderna, pero aplicar la misma producción a canciones que son grandes clásicos de la historia de la música en el año 2018 y que suenen más antiguas que las originales de hace 30 o 40 años tiene tela.

Algunos de los temas quedan pasables, como por ejemplo ‘Dancing Queen’, que mantiene parte de la esencia original de la canción, o ‘SOS’, en la que las guitarras siguen ocupando su espacio. Incluso ‘One Of Us’, a pesar de esos sintetizadores genéricos que suenan a lata o a versión de karaoke. La peor parte se la llevan quizás ‘Gimme! Gimme! Gimme! (A Man After Midnight)’ que suena realmente espantosa, como una demo sin mezclar ni masterizar.

‘Waterloo’ tampoco te creas tú que la han dejado sin destrozar. Con un comienzo que parece una maqueta perdida de Goldfrapp, te zampan la canción después de ‘SOS’ (que como hemos dicho es de las pocas que salvamos), dejándote en un estado catatónico. ‘Mamma Mia’ es otro ejercicio rarísimo de producción que nos hace volver a preguntarnos ¿cuál era el propósito de Cher cuando se decidió a grabar el album? Es como si Mark Taylor no hubiese ni necesitado la presencia de Cher en el estudio y hubiese desarrollado un ‘plug in’ que reproduce la voz de Cher en versión ‘Believe’.

La prueba del desbarajuste que es el disco y de que realizado de otra manera podría haber resultado más interesante desde un punto de vista musical es la inclusión de la versión de ‘Fernando’, la única del disco producida por los miembros originales de ABBA, que Cher ha metido en el ‘tracklist’ con todo su coño aunque desentone de lo lindo y no tenga mucho que ver con el concepto del album (más allá de que se trata también de una canción de ABBA).

Como horterada, como gracia, como argumento de venta para una gira mundial, pues mira oye, tiene su pase. También es de admirar que Cher se meta en estos berenjenales cuando podría estar tranquila en su casa merendando con su madre y mandándose mensajes con su hijo Chaz. Pero como disco de versiones aporta poco. O nada.

Lo mejor: La voz de Cher, que incluso con sobredosis de Melodyne suena bien.
Lo peor: Quedarse con la impresión de que Cher ha desaprovechado un concepto que podría haber resultado más interesante contando con productores que hubiesen aportado algo de creatividad.

3/10

Last modified: septiembre 28, 2018