‘Simulation Theory’, Muse

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Crítica Muse Simulation Theory
Muse ha publicado ‘Simulation Theory’ tres años después del exitoso ‘Drones’ con el que dejaron el listón muy alto, sobre todo para los fans de la banda (a la crítica musical no le gustó tanto y el disco cuenta con un normalito 63/100 en Metacritic). Para la producción de ‘Simulation Theory’ han vuelto a contar con Rich Costey, que ya trabajó con el grupo en ‘Absolution’ y ‘Black Holes and Revelations’ como productor y en otros tantos como mezclador. También han contado con la producción adicional de Timbaland, Shellback, Noah Goldstein y Mike Elizondo en canciones puntuales.

La portada está diseñada por Kyle Lambert, responsable de todo el diseño gráfico de ‘Stranger Things’ (una de las series más masivas y que más han calado en la audiencia de los últimos años) y la banda cuenta por primera vez con un productor del mundo del pop comercial (Shellback) y con uno del mundo del ‘r&b’ (Timbaland). Esto dos datos son bastante curiosos y dejan entrever cuáles son las intenciones de la banda con este album: aumentar aún más su público y convertirse en leyendas de la música para siempre.

El grupo lleva lanzando ‘singles’ del album desde el año pasado y ha sabido dosificar el material hasta el final creando el ‘hype’ justo para no desesperar y que no decaigan las ganas de enfrentarse a la escucha de un disco completo. A pesar de haber escuchado diversos adelantos, la expectación frente a ‘Simulation Theory’ ha sido máxima. El resultado, ya te lo adelantamos, es muy satisfactorio.

La producción de Rich Costey en canciones como ‘Algorithm’ es sublime, consigue unas texturas electrónicas cristalinas y llenas de fuerza. Es versátil y lo demuestra en otras canciones tan diferentes como ‘Somehing Human’ con esas guitarritas o ‘Pressure’, con ese corte de rock más clásico. Podrían ser canciones de discos diferentes pero consigue que mantengan una línea coherente.

La inclusión de nuevos productores como Timbaland en ‘Propaganda’ no desentona mucho aunque sí que se aprecia la incursión de un nuevo actor en el escenario. Le da el puntito justo de “diferencia” y se nota que Muse han sabido mantener a raya al productor. El resultado es más inquietante en ‘Get Up and Fight’ con la producción de Shellback: suena bien y coqueta pero quizás demasiado genérica. Es como demasiado perfecta dentro de los arquetipos del pop como para ser un tema de Muse.

Para recompensar la espera tras tanto adelanto, el grupo ha tenido a bien incluir un montón de pistas extras en la versión ‘Super Deluxe’ con curiosidades como versiones alternativas, acústicas e incluso con coros gospel). El disco te deja con una sensación de euforia muy interesante y promete mucho de cara al directo. Esos sintetizadores y esos bajos en directo tienen que ser una bomba.

Lo mejor: La nueva vuelta de tuerca que le han dado a su vertiente más electrónica.
Lo peor: La inclusión de Shellback como productor de ‘Get Up And Fight’ es bastante desconcertante.

8/10

Last modified: noviembre 13, 2018