Telecinco: de ‘Las Campos’ a ‘La Kampusch’

Ruido

Spread the love

‘Viva la Vida’, el programa de Toñi Moreno en Telecinco, ha conseguido entrevistar a Natascha Kampusch, la niña que fue secuestrada cuando tenía ocho años y que consiguió librarse de su captor tras 10 años de encierro. El caso de Natascha fue muy mediático y estuvo lleno de polémicas creadas por algunos medios de comunicación desde el minuto uno.

Algunos medios insinuaron, por ejemplo, que Natascha manejaba muy bien los tiempos y que incluso se cubría la cara con un pañuelo para preservar la exclusiva como si se tratara de una ‘celebrity’. Otros destacaban que hablaba demasiado segura de sí misma e incluso se hacían comentarios acerca de las posibles relaciones sexuales consentidas entre Natascha y su captor. Como si eso justificara el secuestro de una niña de ocho años.


La primera entrevista que Natascha Kampusch concedió estaba valorada en unos 300.000 euros y muchos criticaron también que cobrara dinero. ¿Y qué leches iba a hacer? ¿Dar una entrevista gratuita para saciar el morbo de los espectadores haciendo ganar un dineral al medio de comunicación y volverse a casa sin un solo euro y su identidad expuesta?

La explotación de este tipo de dramas es legal, faltaría más, pero nos chirría mucho cuando se le trata de dar ese tonito de condescendencia. Por ejemplo, la cara de Toñi Moreno mientras entrevistaba a Natascha nos recordaba a la presentadora de ‘Donde quiera que estés’, programa ficticio que aparecer en ‘Volver’ de Pedro Almodóvar en el que prometen un viaje curativo a Houston a La Agustina, que tiene cáncer.

En ‘Donde quiera que estés’, la presentadora pone cara de estar preocupadísima por la enfermedad de Agustina pero por otro lado le deja claro de que si no habla no hay viaje a Houston. Toñi Moreno en su entrevista a Natascha también tenía cara de preocupación pero no se saciaba con las respuestas secas de la austriaca. Por ejemplo cuando preguntaba: “¿Recuerdas las primeras Navidades?”. Natascha dice que sí. Ya está. Pero Toñi quiere más y le repregunta.


Esto no lo decimos como una crítica a Toñi, que por otro lado está haciendo su trabajo y probablemente tenga a un director en el ‘pinganillo’ diciéndole “repregunta”, pero sí que podemos decir abiertamente que no nos creemos las caras de preocupación, que sabemos que todo el mundo en el plató sabe de qué va el juego. Incluida Natascha, que suponemos que no habrá ido gratis. Y este punto es el que da algo de sentido a todo este teatro: que una persona que por desgracia tuvo que estar secuestrada durante ocho años pueda por lo menos sacar rédito económico del asunto que le permita rehacer su vida de la manera más cómoda posible.

Last modified: septiembre 5, 2018